Un gaditano gana la puja en Ebay para conseguir un tarro con heces de GG Allin

PAGÓ MÁS DE 4.000 EUROS POR ESTA MIERDA

Blas Sabas, un coleccionista gaditano de 36 años, ha ganado la puja en Ebay para hacerse con un tarro que contiene heces auténticas de GG Allin, por las que ha pagado la friolera de 4.235 euros.

Tras hacerse noticia, este ñordo ha entrado automáticamente en el Guinness de los Récords como “el pedacito de mierda más caro de la historia”.

Y para historia la que hay detrás del excremento

Como muchos saben, las actuaciones del mítico icono del punk Kevin Michael “GG Allin” eran un espectáculo de lo más grotesco y escatológico: salía al escenario desnudo, se infligía heridas hasta sangrar, se enfrentaba violentamente al público y orinaba y defecaba sobre el escenario. En ocasiones hasta se embadurnaba con sus deposiciones o recurría a la coprofagia.

Normalmente, muchos de los asistentes se apartaban de la primera fila, a sabiendas de que los que se quedaban ahí podían salir mal parados. Pero Colby Gunther, un coleccionista y fan de GG Allin, se anticipó al culto que rodearía más tarde la figura del vocalista y fue a un concierto con un chubasquero y un bote para hacerse con las preciadas heces.

GG Allin no sólo no se privaba de heronía y alcohol (drogas a las que fue adicto) antes de salir al escenario, sino que también ingería laxantes cuando cagar se convirtió en una rutina habitual del show que debía mantener, por lo que Colby no tuvo problemas en llenar su bote de la sustancia casi líquida que años después vendería en Ebay.

Con los años, este pedazo de mierda fue revalorizándose y también “fue secándose”, según indicaba Colby Graham en la descripción del producto en Ebay.

Esta repugnante reliquia está ahora en manos de un español

El gaditano Blas Sabas afirma estar muy contento con la adquisición. “Siempre me gasto el dinero en antojos de mierda, pero esta vez me he superado”, comenta.

Asegura que guardará esta reliquia con mucho celo, aunque dice ser vecino de Álvaro Ojeda y no descarta “arrojarle un zurullo a ese payaso desde la terraza del lavadero”.

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